colador  
 

Colador

Al hablar de colador, nos ponemos a pensar la importancia de este. ¿Cuando se hace un té en hebras o un café de borra, y lo queremos tomar?, ¿Qué pasa cuando no encontramos un colador a mano? No sabemos como vamos a hacer para tomarnos ese té o café, lo único que nos salva en ese momento es un colador de tejido metálico hecho con una trama de finos hilos de acero o de tela, los que son especiales para poder colar el café, porque como la borra del café es más fina que las hebras del té, la mayoría de las veces se usa un colador de tela mejor, para que las partículas del café o del té, no puedan pasar a la taza; sino no se puede tomar la infusión.

 
     
 
 

Modelos de coladores

En el diccionario de la academia española, la definición de colador nos dice así: “el colador es un utensilio de cocina que sirve como filtro de los alimentos con el propósito de escurrir”.

El colador es muy útil entre los utensilios de la cocina diaria, ya que no solo existen los coladores de café o de té, sino que están los otros más grandes que son para separar un alimento sólido de su caldo de cocción. Un ejemplo muy claro es cuando se quiere separar las pastas del agua en que fueron hervidas, como ser los tallarines, los ravioles, los añolotis o el arroz, las legumbres, etc. Un colador tiene un uso muy importante dentro la cocina. Tal vez alguien diga: “pero si yo quiero colar arroz o fideos o cualquier cosa, tapo la olla dejando una ranurita abierta, para que el agua vaya cayendo y listo”, pero en realidad no es lo mismo, por que se pierde bastante alimento en la pileta, los granos de arroz o los fideos, muchos de ellos se escapan por la ranurita de la tapa y junto con el agua van cayendo también.

Por ese motivo es mucho mejor y más correcto tener un buen colador de pastas por un lado, y otro buen colador de té de un tamaño menor justo para la taza, y otro de tela para el café, eso es en el caso de que uno, no se haga café batido o que no tenga esas cafeteras eléctricas, que se hacen con un filtro de papel especial que se pone en la misma cafetera. Los materiales que se suelen emplear para hacer un colador de pastas, por ejemplo son: de aluminio, o de un plástico especial que no se derrite con el agua hirviendo. Y los coladores chicos para té, café o para separar la crema sólida de la leche hervida, ya dijimos que eran de un entretejido fino de metal y de tela, pero también suelen ser de plástico con pequeñitos agujeritos para que lo sólido no pase del otro lado, y así quede el líquido bien colado.

 
 
 
 
 

Caracteristicas y tamaños

Todos los coladores, tienen un sobre borde del lado de afuera o algunos tienen unos ganchos o un mango, para que puedan ser enganchados o que ese mango, pueda sostener al colador en una olla hasta que se escurra todo el líquido bien, también traen patitas para que sean apoyados en la pileta de la cocina, mientras se hecha el agua hirviendo de la olla con los sólidos que se quiere colar. Dos características importantes que debe tener un colador son que: los agujeritos del cedazo, deben tener el tamaño adecuado según los elementos que se tengan que colar. Como el colador cumplirá la función de filtro, es necesario que esos elementos que se les quitó el líquido, queden dentro del colador. Y debemos saber bien, el tamaño que tiene el receptáculo del colador, antes de utilizarlo, para que el sólido que quede luego de escurrir el líquido, no se caiga fuera de él. Entre todos los estilos de coladores que estuvimos haciendo mención recién, sigue habiendo otros tipos de coladores en la lista del ama de casa. Por ejemplo, está el colador para limpiar o tamizar las salsas, purés, sopas o para quitar algunas sustancias que enturbian o están suspendidas, las fibras de carne o de verduras o cualquier otro resto que haya dando vueltas en ciertas comidas.

También nos podemos encontrar con los coladores chinos, muy conocidos últimamente. Tienen forma como de cono o embudo, de un lado traen un asa y del otro un gancho para poder colgarlo. Hay dos tipos de coladores diferentes, uno que es totalmente de acero y que en la mitad inferior, tiene muchos agujeros. Y el otro que en la mitad inferior tiene una red metálica sujetada en el interior. Quiere decir que, dependiendo del uso que se le dé al colador, éste tendrá una forma diferente. Están los que son redondos con un marco de plástico duro o de madera, sobre unas mallas finas de red de material duro, que puede ser de plástico o de metal. Con estos coladores se pueden colar rellenos, purés o tamizar harinas o pan rayado cuando se les hace partículas duras en su interior. El nombre que se le da a este tipo de colador es chino rudo o también tamiz.

 
 
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