colador de cafe  
 

Colador de cafe

En otro informe estuvimos hablando sobre los coladores en general, decíamos que el colador es un utensilio de cocina imprescindible, que sirve para escurrir algo sólido del líquido en que esté mezclado. En este día nos dedicaremos en particular a hablar del colador de café, comúnmente se suele hacer café de dos maneras muy usuales; una es hervir el agua en un jarro con el café dentro, y luego separarlo a través de un colador de café, cuando se lo tiene que servir para consumirlo; éste puede ser de diferentes maneras, pero siempre hay 2 tipos de coladores más usados, que son: uno de tela con un mango de alambre duro, o un colador de metal o de plástico.

 
     
 
 

Practicos e indispensables

El de metal es hecho con una trama de finos hilos de acero entretejidos. El de plástico no se usa generalmente para colar café, porque los orificios por donde pasa el agua al colar el café, no son muy pequeños para que la borra del café quede dentro del colador. De modo que se suele usar un colador de plástico en el caso de que la tela por donde pasa el agua al colar, sea de metal entretejido fino, y lo único que sea de plástico sean los bordes y el mango. La otra manera usual de hacer café, es hirviendo el agua sola en una pava o jarro, luego colocar una o dos medidas a gusto de café, en un colador de tela (este es el más apropiado para el café), colocar ese colador de café de tela, sobre un jarro o cafetera, donde sea que quedará el café hecho, y una vez que el agua haya hervido, dejarla reposar unos segundos.

Y entonces, comenzar a echar el agua dentro de ese café que está dentro del colador de tela, ese agua cuando moje al café, los dos irán subiendo por el colador de tela, y al ir bajando el café hecho hacia la cafetera, quedará ya lista la infusión de café. Repetir lo de ir echando el agua dentro del colador, hasta que se vaya llenando la cafetera, o hasta que uno decida que ya el agua que baja, no tiene tanto color como al principio. Un colador de café hecho de tela, no es caro, cuesta muy barato, y se lo puede conseguir en cualquier almacén, bazar, supermercado o tienda dedicada a los artículos de cocina. Un simple colador de café de tela, vale solamente U$S 0,94. Antiguamente también se usaba colador de café, que se hacía con un trapo que tenía un pequeño agujero en el centro, se lo sujetaba a un aro metálico con un mango de madera, y tenía también una especie de lengüeta agujereada para poder colgarlo.

Este tipo de colador antiguo mide 24 cm. x 11 cm. y data del año 50. Este colador de café antiguo, se lo puede conseguir en tiendas de antigüedades o por medio de Internet también, y el precio que este colador puede llegar a costar es de € 9,00. Existe también, un filtro o colador de café que se hace con una tela vegetal cruda de algodón, que está lavada, se la blanquea en tintorería y en su cara externa se la peina. Esta tela es totalmente inodora e insípida, inocua y tiene una fácil biodegradación. Este colador de café es indicado para que se lo exporte. En un aro de polipropileno con mango, se cose esta tela vegetal, a ese aro que es resistente a temperaturas altas. Estos coladores de tela vegetal, se suelen vender en sobres de polipropileno individuales.

 
 
 
 
 

Alternativas al colador

Últimamente, se está dejando de lado en cierta forma al colador de café, ya que el mundo se va modernizando cada vez más, y se están usando en más cantidad las máquinas de café, que por un lado es práctica, porque el tener que ir a hacer café hirviendo el agua primero, después se necesita un colador de café, una cafetera, jarro o algo para echar el agua y quede así lista la infusión. En realidad, es más cómodo el usar una simple máquina, que nos sirva el café directamente en el vaso y listo, pero la desventaja que ésta tiene, es que generalmente se usan con monedas, y si no se tiene una moneda a mano, no se puede tomar el café.

Otro modo práctico y rápido, si hay mucha gente en una reunión o evento, es batir café instantáneo, se bate una sola vez bastante cantidad en una sola taza, luego se va pasando una o dos cucharaditas del café batido a las tacitas y se le echa el agua o la leche hirviendo, el azúcar si es que ya no se la echaron en el batido y listo. Y lo que respecta al colador de café, éste nunca se dejará de usar, porque en casas particulares, sí se sigue usando este tipo de colador. Aún en muchos lugares de trabajo, también se usa, porque quizás no tengan el dinero suficiente, para comprar una máquina de café, o tal vez no se quiera gastar tanto dinero en esa compra; entonces, se sigue utilizando el colador de café convencional, ya sea de tela o de metal fino. Eso según la conveniencia en particular de cada uno.

 
 
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