copas de cristal  
 

Copas de cristal

El cristal como material para la fabricación de copas fue, en la historia, uno de los últimos en ser utilizados. Las primeras copas encontradas por los arqueólogos son de aproximadamente tres mil años antes de Cristo, y pertenecían a los egipcios, quienes las utilizaban para servir el vino a sus invitados más importantes. Esas copas eran principalmente de metal, tanto de bronce y plata como oro, y estaban decoradas con piedras preciosas y dibujos grabados. No existe un registro exacto del momento en el que el vidrio comenzó a ser utilizado para la fabricación de copas, pero se cree que esto sucedió durante la época de los fenicios.

 
     
 
 

Para vino tinto y blanco

Las copas para vino son probablemente las copas de cristal más utilizadas por el hombre. Poseen una copa ancha, de cavidad abombada y pie fino. Esta copa es acompañada usualmente por una copa de agua, la cual es ligeramente menor en altura y posee una cavidad menos abombada. Originalmente, las copas de agua solían ser mayores en tamaño que las de vino, para alivianar la ingestión de vino al intercalarlo con agua, pero con el tiempo esto fue cambiando hasta que se estableció que la copa de agua es más pequeña. Sin embargo, según la tradición, la copa de agua puede servirse casi hasta el tope, mientras que la copa de vino no debe llenarse más de dos tercios de su capacidad, por lo que la cantidad de agua servida es usualmente la misma que la de vino, siempre y cuando se respeten estas proporciones.

Casi tan común en su uso como las copas de vino tinto son las de vino blanco. Estas son ligeramente menores que las de vino tinto, y poseen una copa mas alargada y angosta, para evitar que el vino se caliente, dado que, contrario al tinto, el vino blanco debe beberse fresco. Algo que ocurre usualmente al hablar de copas de cristal es que son confundidas con las copas de vidrio, bajo la falsa creencia de que son la misma cosa. Si bien el vidrio posee ciertas cualidades similares al cristal, su composición molecular no es la misma. Las copas de vidrio son muy similares a las de cristal, llegando al punto en el que, a menos de que se trate de alguien con conocimientos sobre el tema, se confunden unas por otros. A la vista son extremadamente parecidas, y se diferencian principalmente en que las de cristal son más finas, y por ende más frágiles, y poseen un brillo mayor.

Las copas de cristal son también más costosas que las de vidrio, y suelen suceder que se venden copas de vidrio bajo el nombre de copas de cristal. Un gran mito al hablar de copas de cristal es aquel de que la forma de diferenciar las copas de cristal de las de vidrio es mojándose un dedo en agua y luego deslizarlo, aplicando una leve presión, sobre el borde de una copa llena de agua; se dice que, si esto produce sonido, la copa es de cristal. Si bien es cierto que es más fácil lograr sonido de una copa de cristal, también sucede que si el vidrio es lo suficientemente fino, es capaz de producir un sonido similar. La diferencia entre las copas de cristal y las de vidrio se puede notar en el tintineo que producen al chocarse entre ellas, el cual es más agudo si sucede entre copas de cristal, y también en el hecho de que las copas de cristal suelen ser completamente transparentes y mientras que las de vidrio poseen una leve tonalidad.

 
 
 
 
 

Nacimiento del cristal

Si bien se han encontrado otros elementos de vidrio que datan de épocas anteriores, utilizados por los persas y los romanos principalmente, no se han encontrado copas de cristal previas a los fenicios. Según los estudios, las primeras vidrierías aparecieron a principios del Siglo I, en Italia y Francia, pero no fueron lo suficientemente exitosas y casi desaparecieron durante la Edad Media. Los árabes retomaron la utilización del vidrio años después, desarrollando nuevas técnicas para la fabricación, al igual que innovando con nuevos diseños y formas. Luego surgió el vidrio esmaltado, comenzado en la ciudad de Damasco, y fueron estas piezas las que inspiraron a los vidrieros italianos y causaron que el vidrio volviera a la popularidad. El auge del cristal como material sucedió durante el renacimiento.

Los famosos vidrieros italianos desarrollaron un nuevo vidrio blanco, llamado Cristal de Venecia, y lentamente comenzó a utilizarse como material para copas. La copa de cristal estándar surgió a fines del siglo XVI, cuando dejo de utilizarse la arcilla y el metal para la fabricación de las mismas. Fueron los ingleses quienes descubrieron el cristal transparente, el cual lograron al añadir oxido de plomo, y gracias a ellos aparecieron las copas de cristal transparente, la cuales dieron pie a nuevos diseños y formas. Las copas de color surgieron poco tiempo después, y luego gracias a la innovación y la gran variedad de copas que surgieron, comenzó a establecerse un tipo de copa para cada bebida. De esa manera se logro la clasificación de copas que se utiliza hoy en día.

 
 
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