variedad en fiambres y embutidos  
 

Fiambres y embutidos

Por lo general los fiambres y embutidos son comidas realmente sabrosos, sin embargo la gran pregunta es si los mismos son realmente saludables. Por lo general la mayoría de los fiambres y embutidos son ricos de grasas saturadas y en colesterol, más allá de tener runa cantidad realmente elevada de sodio. Igualmente es verdad que no todos los productos iguales. Por ejemplo, el jamón ibérico tiene 22,4 grs de grasa cada 100 gramos mientras que el jamón serrano tiene menos, solo 5,6 gramos cada 100 gr. Más allá de estos jamones tan conocidos podemos proporcionar también la cantidad de calorías que tienen otros fiambres y embutidos por cada 100gr: jamón cocido 10,8gr , pechuga de pavo o pollo 3gr , paté 29,5gr, Morcilla 17.7gr , Mortadela 23,7 gr, Salchicha fresca 28,1 gr y Salchicha tipo Frankfurt 20,5 gr.

 
     
 
 

Sus características

Como podemos ver los fiambres con más grasa son las salchichas, los chorizos, el paté la mortadela y la morcilla. Sin embargo, otros fiambres como la pechuga de pavo o el jamón cocido sn realmente más magros. El caso del jamón ibérico es especial, ya que si bien tiene un nivel de grasa bastante elevado, en el mismo predominan los ácidos grasos monoinsaturados sobre las otras grasas. Con respecto al colesterol uno de los embutidos que más tienen es el paté.

Para aquellos que tienen altos nivel de ácido úrico en sangre y sin embargo desean incorporar fiambres o embutidos a su dieta tendremos que recomendarles que eviten los embutidos derivados de las carnes rojas, los cuales suelen tener niveles realmente altos de purinas. Estos fiambres y embutidos derivados de carnes rojas poseen una cantidad realmente alta de hierro la cual puede ayudar con la anemia ferropénica si no existen dislipemias como colesterol alto en sangre o triglicéridos.

Con respecto al contenido de sodio, en los jamones serrano , ibérico y cocido, así como también en la morcilla y el chorizo , el mismo puede alcanzar los 2 gr cada 100 gr. Para aquellos que sufren hipertensión arterial o problemas renales, esto es fundamental de contemplar. Estas son enfermedades donde la ingesta de sodio o consumo de sal deben ser reducidos. En relación a otros nutrientes, más allá de aquellos mencionados en estos alimentos se puede encontrar potasio, magnesio, fósforo y también zinc. Como decíamos anteriormente, más allá de darnos proteínas de buena calidad, los fiambres y embutidos pueden proporcionarnos nutrientes buenos.

Pero entonces, ¡con qué frecuencia podremos incluir los fiambres y embutidos en nuestra dieta? Por lo general si queremos ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, obesidad o dislipemia tendremos que incluir estos alimentos con una frecuencia realmente baja. Esto quiere decir aproximadamente entre una y dos veces por semana, eligiendo de entre estos alimentos aquellos que menos grasas contengan. Más allá de la frecuencia con la que comemos estos productos también será importante regular las porciones. Si comemos una vez por semana pero en porciones gigantes esto será lo mismo que realizar un consumo una o dos veces a la semana.

 
 
 
 
 

Las mejores opciones

Para aquellos que tienen idea de incluir fiambres en ensaladas generando un plato medianamente saludable podremos dar algunas opciones como los huevos de codorniz con jamón y setas, los espárragos rebosados rellenos con jamón, las habas con jamón, el jamón y frutos rojos, etc. Más allá de estas ideas básicas en internet podemos encontrar páginas con miles de recetas que nos dan la posibilidad de incorporar estos fiambres y embutidos tan sabrosos en una dieta balanceada.

Con respecto a la conservación la mayoría de los fiambres y embutidos deben guardarse en la heladera, sin embargo existen algunos como el jamón ibérico o el serrano que pueden mantenerse fuera de ella. Estos últimos productos tendrán que quedar en un lugar seco y a temperatura ambiente si queremos conservarlos como el primer día. También tendremos que tener en cuenta que en el caso de la compra de una pieza de jamón grande, una vez que la cortamos por primera vez la parte donde queda el corte tendrá que ser cubierta con una capa de grasa de manera que la pata no se humedezca ni pierda su jamón ni su aroma.

Por último, para aquellos que quieren mantener su figura pero aún así consumir fiambres y embutidos podemos recomendar que coman sin pan. Por lo general en las picadas los embutidos son acompañados de pan, in embargo esto resulta una ingesta innecesaria de calorías, por lo cual un buen consejo para reducir el consumo de las mismas es eliminar este complemento innecesario. Las bebidas alcohólicas que por lo general acompañan el consumo de embutidos , como el vino, también tienden a hacer engordar debido a que tienen un valor calórico alto, por lo cual reducir el consumo de alcohol en las comidas también puede ser una manera de cuidar nuestra figura un poco más.

 
 
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