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Productos ibéricos

Los productos ibéricos son productos producidos en la región de la península que lleva el mismo nombre. Entre los productos ibéricos más conocidos podemos encontrar el jamón ibérico, la charcutería, la paleta, el lomito, el lomo, el morcón, el salchichón, el chorizo, el lomo, la morcilla, la lengua, la papada y la carne fresca. Todos estos productos se encuentran preparados bajo los mayores estándares de calidad y sazonados de diferentes maneras con condimentos de origen natural que por lo general tienen el fin de darle mayor color y mayor sabor.

 
     
 
 

La mejor calidad

En la región de la península ibérica existen muchísimas empresas que elaboran estos productos, debido a que los mismos son uno de los sostenes básicos de la economía de la región. Esto quiere decir que , con el fin de adaptarse a las exigencias del mercado y para seguir siendo competitivas, las empresas regulan sus precios, por lo cual acceder a los productos ibéricos en España no será caro. En cambio cuando los mismos son importados a países de América Latina, Asia u otras partes del mundo los precios se vuelven cada vez más altos. Esto se debe a que la importación acarrea muchos costos, por lo cual acceder a un producto como el jamón ibérico fuera de su región de producción puede llegar a tener un costo bastante elevado.

Podemos decir que dentro de los productos ibéricos el jamón ibérico es el más representativo a lo largo y a lo ancho del planeta. Por lo general el mejor jamón es una combinación de diferentes factores. Por un lado es verdad que los criaderos con el mejor producto seleccionan los mejores chanchos de raza. Sin embargo un animal bueno no es la clave. La alimentación del mismo también será un factor relevante. Uno de los jamones más cotizados alrededor del mundo es el jamón de bellota. Este recibe su nombra debido a que el chancho es alimentado con bellotas durante la mayor parte de su vida adulta. Este alimento proporciona el balance alimenticio necesario para que la carne sea de la mejor calidad posible. Sin embargo los mencionados no son los únicos factores que han a la calidad del jamón ibérico. También la calidad de vida de los chanchos y el nivel de stress de los mismos influirá en la carne. Por esto es importante que los mismos sean criados con las condiciones y el espacio adecuado para cada uno de ellos.

En relación a la venta de los productos ibérico, por lo general la misma se hace en cortes, los cuales son valorados según su peso. Los mismos son envasados al vacío de manera de mantener el producto fuera de la influencia de cualquier agente externo de degradación. Aunque algunos productos ibéricos como el jamón del cual hablábamos anteriormente se pueden mantener a temperatura ambiente en un lugar seco, por lo general el resto de los productos ibéricos se suelen mantener en la heladera. Igualmente mientras el envasado no es abierto los mismos se suelen mantener en buenas condiciones. El tema es preservarlos una vez abierto el paquete protector.

Con respecto los precios, más allá de lo hablado anteriormente podemos agregar que los mismos van a variar de acuerdo al corte del producto En el caso del jamón ibérico, el jamón proveniente de las patas delanteras del chancho (paletilla) tiene un precio inferior al proveniente de las patas traseras (jamón propiamente dicho. Esto se debe a que el jamón de las patas delanteras tiene mucho hueso y los cortes son estéticamente menos agradables que los otros. En el caso del salchichón o el chorizo, el precio dependerá también de los condimentos utilizados en los mismos.

 
 
 
 
 

Las mejores marcas

Más allá del producto ibérico que vayamos a comprar es importante poder elegir una marca que nos inspire confianza, debido a que los productos frescos son realmente bastante delicados y pueden llegar a afectar nuestra salud si no están en buen estado. Por lo cual será importante prestar mucha atención a la hora de comprar, garantizándonos un producto de calidad. Muchas veces en las etiquetas de estos productos podemos encontrar todas las referencias y las especificaciones de elaboración que nos pueden llegar a sacar de la duda con respecto a cómo es que el producto ha sido elaborado.

Con respecto a la incorporación de los productos ibéricos a nuestra dieta, por lo general se recomienda comerlos una o dos veces por semana como máximo. Estos no tienen un alto valor nutricional, y aunque tienen un exquisito sabor tienen una gran cantidad de grasas saturadas y un nivel de sodio realmente alto, siendo desaconsejados para diabéticos e hipertensos. A su vez es importante que cuando comamos estos alimentos podamos hacerlo en porciones controladas. Cuando las porciones son excesivas, aunque las mismas sean esporádicas pueden llegar a provocar un desbalance en el cuerpo. Como se dice comúnmente "todos los excesos son malos" por lo cual será importante regular la incorporación de los productos ibéricos en nuestra dieta.

 
 
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