bandejas para horno  
 

Bandejas para horno

Si bien no son el utensilio de cocina más nombrado o el preferido por los cocineros, las bandejas para hornos son un elemento imprescindible en todas las cocinas del mundo, sin el cual la mayoría de las recetas resultarían imposibles de realizar, o saldrían muy mal. La bandeja para horno es un recipiente, generalmente metálico, aunque también puede ser de cerámica o vidrio templado, sobre el cual se colocan los alimentos para ser cocinados en el horno. Existen múltiples tipos de bandejas para horno, variando según su material, su forma, su tamaño y su uso.

 
     
 
 

Tipos de bandejas

Las más comunes son las fuentes para asar, también conocidas como asaderas. Estas son fuentes hondas, generalmente de acero inoxidable, aunque también las hay de vidrio refractario, porcelana o cerámica. Sirven para hornear casi cualquier cosa, y se utilizan primariamente para platos principales y guarniciones. El segundo tipo de fuente más común en las cocinas son las placas de horno; estas placas son de metal, y están diseñadas para lograr que el calor circule por ellas de forma homogénea. Pueden estar recubiertas con antiadherente, lo cual las vuelve más fáciles de limpiar, pero ya que en su mayoría son utilizadas para preparar galletas y similares, suelen ser utilizadas junto con papel para hornos o laminas de silicona, lo que también hace de la limpieza una tarea sencilla. Hay también una variación de estas placas, que poseen bordes para horno, de aluminio o de acero, que se colocan en las guías propias del horno sin necesidad de una rejilla. Este tipo de bandejas pueden ser usadas para cualquier tipo de cocción, tanto de repostería como para carnes, y suelen ser más profundas que las placas comunes. Son usualmente utilizadas en las panaderías para la producción de la mayoría de sus productos.

Otro tipo de fuente es la fuente para tartas; esta bandeja es comúnmente redonda, de veinticinco a veintiocho centímetros de diámetro, y con bordes bajos para dar forma a las tartas. Los hay de metal, de cristal refractario o de porcelana, y en ellos se pueden cocinar tanto tartas como flanes y postres con o sin masa. Existen también aquellos de forma cuadrada o rectangular. Es normal que tengan una base extraíble, para que se puedan desmoldar las tartas con más facilidad. Los moldes para quiche son en extremo parecidos a los moldes de tarta, y varían únicamente en que sus bordes son acanalados y son exclusivamente redondas. Muy similares a estas bandejas son los moldes redondos, preparados especialmente para pasteles y empanadas. Tienen aproximadamente las mismas medidas que los moldes de tarta, pero sus bordes son algo más altos, rondando los cuatro centímetros. Estos moldes son buenos para masas rellenas ya que sus bordes altos son buenos conductores de calor. Los moldes para tartaletas son extremadamente similares a los moldes para pasteles, diferenciándose únicamente en su tamaño. Suelen ser metálicos o de silicona, y se venden tanto en packs como individualmente.

 
 
 
 
 

¿En que otros materiales se fabrican?

Las fuentes para pasteles rellenos se dividen en varios tipos. Los de cerámica se destacan ya que, según el tipo de pastel, pueden ir directamente del horno a la mesa, sin necesidad de desmontar, y sirven también para guisos y pastas. Suelen ser redondas, de aproximadamente veintitrés centímetros de ancho y entre cinco y ocho de alto. Las de vidrio están hechas con cristal refractario, que permiten una mejor visión del proceso de cocción, pero dado que el cristal no es un buen conductor de calor, las masas pueden tardar hasta quince minutos más en cocerse. Los moldes para bizcochos y pasteles son también un elemento de mucho uso en la cocina.

Son en su mayoría redondos, tienen de veinte a veintitrés centímetros de diámetro y un borde de hasta seis centímetros de alto, generalmente de aluminio o aluminio cubierto de acero; existen algunos de una sola pieza pero generalmente son desmontables. Los moldes cuadrados y rectangulares son bastante parecidos a los redondos, aunque también se encuentran en vidrio o cerámica y están hechos de una sola pieza. Los moldes desmontables, como los de pasteles o incluso los de tarta, funcionan con un mecanismo de palanca. Cuando se encuentran cerrados, los bordes forman una sola pieza con el fondo, pero al abrir la palanca, el aro que forma los bordes se expande, soltando la base y permitiendo desmoldar los alimentos con más facilidad.

Además de todos los ya mencionados, otras bandejas para horno conocidas son los moldes de rosca, que poseen un tubo en el centro y se utilizan también para flanes y otros postres; los moldes para suflé, redondos y acanalados con bordes altos para permitir que el suflé se infle; también podemos encontrar dentro de las características de bandeja para horno los moldes para pan, al igual que para madalenas, y las clásicas flaneras. Finalmente nos encontramos con las últimas bandejas para horno, láminas de silicona; estas láminas son extremadamente flexibles, resistentes al calor y antiadherentes, y facilitan el trabajo a la hora de desmoldar, sin mencionar que vienen en colores llamativos y con varios utensilios de cocina haciendo juego.

 
 
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