horno empotrado  
 

Horno empotrado

Cuando se habla de decoración, la cocina suele ser el último lugar de la casa en el que se busca innovar con nuevos diseños y muebles especiales. En general, lo que la mayoría busca en una cocina es comodidad, funcionalidad y orden. La cocina es un común punto de desorden en el hogar. Si bien no es la habitación en la que la mayoría elige pasar su tiempo, lo cierto es que todos pasamos en ella más tiempo del que nos damos cuenta, ya sea preparando comida como buscando algo para beber; esto hace que sea un lugar básicamente predispuesto al desorden. La cocina es el lugar en el que preparamos nuestros alimentos por lo que, naturalmente, queremos que este lo más limpia y ordenada posible.

 
     
 
 

Los elegidos por las amas de casa

El horno empotrado permite tener una cocina más espaciosa y ordenada, ofreciendo todas las ventajas del horno tradicional. La palabra “empotrar” significa asegurar en la pared; como lo dice su nombre, el horno empotrado se encuentra colocado dentro de la pared o de un mueble especifico, de modo que no sobresale como lo hace un horno regular. Si bien este horno es básicamente un horno común, simplemente colocado de forma diferente, existen ciertas diferencias entre este y los hornos regulares. La principal diferencia es que los hornos deben ser empotrables; esto quiere decir que deben estar hechos especialmente para esta acción. Para poder ser empotrable, el horno no puede tener hornallas en la parte superior, dado que la única parte expuesta es la zona de la puerta del horno y los controles. Además de esto, debe tener una buena aislación térmica, preferentemente doble.

En general los hornos empotrados suelen ser eléctricos, por una cuestión de comodidad, pero es posible empotrar hornos a gas de la misma manera si así se desea, aunque puede ser algo más difícil. Existen dos tipos principales de hornos empotrados, los bajo mesada y los de columna. Los hornos empotrados de bajo mesada son muy similares a los hornos regulares. Estos no están colocados dentro de la pared, si no que están construidos de forma que se encuentran contenidos dentro del resto del mueble de la cocina. Como lo indica su nombre, el horno se encuentra colocado bajo la mesada de la cocina; si se trata de un horno con hornallas, estas son normalmente muy similares a las de un horno regular, solo que son la única parte superior del horno que esta visible, ya que están completamente rodeadas por la mesada de la cocina. Esta clase de horno solía ser popular en los años setentas, pero perdió popularidad ya que representaba un gran trabajo y un alto costo de dinero y el resultado no era tan diferente de los hornos convencionales.

El segundo tipo de horno empotrado, el de columna, es el tipo de horno empotrado más común en la actualidad. Se encuentran colocados directamente en la pared, sin sobresalir, elevados considerablemente del piso. Estos son los hornos empotrados que no poseen hornallas o placas de cocción en su parte superior, ya que solo se tiene acceso directo a su zona frontal. Su altura con respecto al piso está pensada para aumentar la comodidad al cocinar, evitando la necesidad de agacharse para utilizar o limpiar el horno. Estos hornos son normalmente de colores que combinen con el resto de la cocina, dado que está pensado como un elemento de diseño además de un electrodoméstico; no solo esto, si no que también existe la posibilidad de fabricar una puerta para el horno siguiendo el diseño del resto de los muebles de la cocina, disfrazando de esta manera el horno para que se vea como si fuera cualquier otra alacena en la cocina.

 
 
 
 
 

¿Que ventajas nos brinda?

La primera ventaja del horno empotrado de columna es el ahorro de espacio; al estar colocado dentro de la pared, como ocurre con los placares u otros muebles en los hogares, no ocupa ningún lugar transitable en la habitación, en este caso la cocina. De esta manera, permite tener una cocina más amplia disminuyendo la cantidad de electrodomésticos y muebles en la misma. Quizás una cocina que era antes demasiado pequeña para colocar una mesa para comidas puede convertirse en una cocina comedor, si se quita el horno del camino y se empotra en una de las paredes.

La segunda gran ventaja de estos hornos es su característica visual, y el hecho de que ayudan a decorar la cocina y hacer que se vea más amplia y ordenada, además de que facilitan muchísimo las cosas a la hora de limpiar. La única desventaja resaltable de los hornos empotrados, además de su costo, el cual es considerablemente elevado, es la falta de hornallas. Dado que el horno está colocado dentro de la pared, este no posee hornallas en su parte superior, haciendo que la preparación de ciertas comidas represente un desafío. Sin embargo, existen múltiples hornallas eléctricas o portátiles que pueden adquirirse en reemplazo de las mismas, o puede instalarse un sistema de hornallas en la mesada, de forma que el uso de un horno empotrado no signifique una falla en la cocina, si no una mejora.

 
 
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